BULLYNG

Colegio Sagrado Corazon Rosario

¿Qué Es la Intimidación y el Abuso—“Bullying”. Dan Olweus.
La intimidación y el abuso ocurren cuando un estudiante dice o hace cosas a propósito que hieren a otro estudiante. Es común que estos actos se repitan y que al estudiante maltratado se le dificulte defenderse. El abuso puede darse de muchas formas, tales como golpear, insultar, provocar, rechazar, amenazar, poner apodos ofensivos, excluir, hacer circular rumores falsos, enviar mensajes maliciosos por teléfono, celular, Internet. 

Sin embargo, no se considera intimidación o abuso cuando dos estudiantes con igual fuerza o poder discuten o pelean. 

¿Cuál es el Impacto Que Causa la Intimidación y el Abuso? 
Los estudiantes que sufren de intimidación o abuso pueden sentirse deprimidos y tener baja autoestima. Muchos de ellos pueden tener problemas de salud, como dolores de estómago o de cabeza. Es probable que su desempeño en la escuela también resulte afectado. Los estudiantes que han sido maltratados pueden pensar en suicidarse e incluso pueden terminar con sus vidas. Los efectos en los estudiantes maltratados pueden durar largo tiempo, mucho después de completar su ciclo escolar. Es un derecho humano elemental de cada estudiante el sentirse seguro en la escuela y no tener que sufrir la experiencia de ser abusado e intimidado.
* T. Nansel y otros, “Bullying Behaviors Among U.S. Youth,” Journal of the American Medical Association, 285, no. 16 (2001): 2094–2100. 



Los alumnos que intimidan y abusan de los demás también tienen problemas, pero diferentes. Muchos estudiantes que intimidan y abusan de otros se involucran en otras conductas antisociales, como desobedecer las reglas, robar o cometer daños en propiedad ajena. Pueden también beber alcohol y fumar a una edad temprana e incluso portar armas. Existen además señales claras de que los estudiantes que intimidan y abusan de otros, en particular los hombres, tienen un riesgo mayor de cometer delitos cuando sean mayores. Estos datos nos dejan ver claramente lo importante que es prevenir el abuso no sólo por aquellos que son maltratados, sino también por los que cometen actos de abuso.
El abuso afecta también a las personas que son testigos de este hecho, quienes con frecuencia sienten miedo, impotencia o culpa por no hacer nada para evitarlo. También puede ser que se sientan atraídos a apoyar el abuso y después se sientan mal por haberlo hecho.
¿Qué Puedo Hacer si Creo que Otros Estudiantes Están Abusando de mi Hijo o Hija?
Si usted piensa que su hijo(a) está siendo maltratado: 
  1. Comparta sus preocupaciones con el maestro o la maestra de su hijo(a). Él o ella han sido capacitados para manejar situaciones de abuso y poder poner fin a este tipo de comportamiento. Los maestros tomarán muy en serio sus preocupaciones. 
  2. Hable con su hijo(a). Dígale que usted está preocupado, 
    y haga algunas preguntas, como: 
    • ¿Te molestan e intimidan los estudiantes en la escuela? 
    • ¿Alguien se “la trae” contigo en la escuela? 
    • ¿Hay estudiantes que te excluyen a propósito de 
      las actividades escolares?
       c. Trate de averiguar más sobre la vida escolar de su hijo(a). Si su hijo(a) está siendo maltratado, él o ella podría tener miedo o pena de contárselo. Estas son algunas preguntas que usted podría hacer:
      • ¿Tienes buenos amigos en la escuela? 
        ¿Quiénes son? 
      • ¿Junto a quién te sientas a comer y cuando vas en el autobús? 
      • ¿Hay estudiantes en la escuela que realmente no te agradan? ¿Por qué no te agradan? 
      • ¿Hay estudiantes que constantemente te molestan y te rechazan? 
        ¿Qué Más Puedo Hacer si Otros Estudiantes Están Abusando de mi Hijo o mi Hija? 
        Es importante que cualquier adulto (en la casa o en la escuela) tome acción inmediata si el niño(a) le informa de un caso de abuso. A continuación se presentan algunas otras cosas que usted puede hacer si su hijo o su hija le dice que está siendo maltratado: 
        a. Concéntrese en su hijo(a). 
      • Apoye a su hijo(a) y adquiera más información sobre lo que está pasando. No ignore lo que le diga, y no le pida
        a su hijo(a) que no haga caso. Esto le haría pensar que abusar de alguien no es algo malo. 
      • No culpe a su hijo(a) por el maltrato. No importa lo que él o ella haga, nadie merece ser maltratado(a). 

      • Escuche atentamente lo que le cuente sobre el abuso. Pídale que describa lo que pasó. Pregúntele quién estaba involucrado, donde ocurrió y si había testigos. 
      • Dígale que abusar de alguien es malo y que no es su culpa. Dígale también que se alegra de que haya tenido el valor de decírselo, así como lo que usted hará al respecto para evitar que siga sucediendo. 
      • No critique a su hijo(a) si usted no está de acuerdo con la forma en que él o ella manejó el abuso. 
      • No le diga a su hijo o hija que le pegue al otro. Esto no resuelve el problema y sí en cambio puede causarle problemas en la escuela. 
      • No pierda la calma, controle sus emociones, reflexione y piense cuida- dosamente lo que va a hacer. 
      • Si su hijo(a) le ruega que no hable con nadie en la escuela sobre el abuso, usted podría decirle: “Lo que pasó está mal, va contra las reglas de la escuela, y debe de parar. Los padres queremos asegurarnos de que los estudiantes se sientan seguros en tu escuela. Por ello, tenemos que decirle al personal de la escuela lo que está pasando. Prome- temos hacer todo lo posible para que las cosas mejoren, y no empeoren”. Nunca prometa a su hijo que no le contará al personal de la escuela algún problema de abuso si usted en realidad piensa hacerlo.
       

      1. Hable con el maestro o el Director de la escuela de su hijo. 
        • Explique los hechos tal como los conoce. 
          Dígales que usted quiere colaborar con la 
          escuela para resolver el problema. 
        • No hable con los padres del niño que abusó de 
          su hijo(a). Deje que el personal de la escuela 
          lo haga. 
        • Exija que el abuso termine. Hable a menudo 
          con su hijo(a) o con su maestro para asegurarse que así sea. 
      2. Aunque el niño que es maltratado nunca es responsable del abuso, hay cosas que usted puede hacer para ayudar a su hijo(a) a manejar la situación: 
        • Anime a su hijo(a) a que tenga intereses y pasatiempos que lo ayuden a lidiar con situaciones difíciles, como el abuso. 
        • Anime a su hijo(a) a que interactúe con compañeros de su clase. Si es posible, deje que su hijo(a) tenga actividades con estos niños(as) fuera de la escuela. 
        • Ayude a su hijo(a) a hacer nuevos amigos fuera de la escuela. 
        • Enseñe a su hijo(a) estrategias de seguridad, como por ejemplo buscar la ayuda de un adulto. 
        • Asegúrese que su casa sea un lugar seguro y lleno de cariño para su hijo(a). Trate de hablar a menudo con él o ella. 
        • Si usted y su hijo(a) necesitan ayuda adicional, hable con el consejero de la escuela y/o con el profesional de la salud mental.
           ¿Qué Puedo Hacer si mi Hijo o mi Hija Está Intimidando y Abusando de Otros?
          Estas son algunas cosas que usted puede hacer para ayudar a su hijo(a) a que deje de abusar de los demás: 
          1. Aclare a su hijo(a) que usted toma muy en serio el abuso y que de ninguna manera está bien que tenga este tipo de conducta. 
          2. Establezca reglas claras en su familia para la conducta de su hijo(a). Elogie a su hijo(a) por obedecer las reglas, y utilice sanciones racionales que no impliquen daño físico u hostilidad cuando éstas no se respeten. 
          3. Pase mucho tiempo con su hijo(a), supervise y observe muy de cerca sus actividades. Investigue quiénes son sus amigos y cómo y dónde pasan su tiempo libre. 
          4. Trate de usar los talentos que ya posee para que se involucre en actividades constructivas, tales como asistir a un club, tomar clases de música, participar en deportes no violentos. Asegúrese de observar su comportamiento en dichos sitios. 
          5. Comparta sus preocupaciones con el maestro, consejero, y/o Director de la escuela. Trabajen juntos, de manera que le puedan hacer ver que el abuso debe terminar de inmediato. 
          6. Si usted y su hijo(a) necesitan ayuda adicional, hable con el consejero de la escuela y/o con el profesional de salud mental.
             ¿Qué Pasa si mi Hijo o mi Hija No Está Involucrado en el Abuso?
            El abuso afecta a todos en la escuela, porque afecta el ambiente escolar. Su hijo(a) podría no estar involucrado directamente y sin embargo tener miedo de ciertos alumnos o áreas de la escuela donde ocurre el abuso. Su hijo(a) seguramente estará consciente de la existencia de problemas de abuso o tal vez haya observado a alguien ser mal- tratado. En este caso, él o ella de alguna manera será afectado(a) e involucrado(a), ya sea por apoyar o rechazar el abuso, y por lo que haga o deje de hacer cuando éste se presente. 
            Los estudiantes no involucrados directa- mente en actos de abuso juegan un importante papel en la prevención del abuso. 
            Usted también puede ayudar a su hijo(a) a aprender cómo detener y prevenir este comportamiento hablando sobre este tema en su hogar. Anime a su hijo(a) a que comparta con usted sus pensamientos y preocupaciones sobre la vida en la escuela. A continuación encontrará algunas frases que le pueden ayudar a que su hijo(a) hable con usted sobre el problema del abuso escolar. 
            • Yo estoy muy interesado en lo que piensas y sientes sobre los estudiantes que intimidan y abusan de otros. ¿Qué significa para ti intimidar o abusar de otros? 
            • ¿Alguna vez has visto a estudiantes en tu escuela ser maltratados? ¿Qué te hace sentir? 
            • ¿Qué es lo que normalmente haces cuando presencias actos de abuso? 
            • ¿Has intentado alguna vez ayudar a alguien que está siendo maltratado? ¿Qué sucedió? ¿Qué crees que puedes hacer si ocurre nuevamente? ¿Puedo ayudarte a pensar o a practicar algunas maneras de responder a esa situación? 
            • ¿Te sentirías como un chismoso o un “soplón” si le cuentas a un adulto que alguien está siendo maltratado? (Dígale que ayudar a alguien que está siendo objeto de abuso no es ser chismoso ni “soplón”, sino al contrario es hacer lo correcto y es un acto de valor).
             
            • ¿Estarías dispuesto a decirle a alguien que tú has sido maltratado? ¿Por qué sí? ¿Por qué no? ¿Te sentirías incómodo contándomelo? ¿A qué persona en la escuela se lo contarías? 
            • ¿Alguna vez has usado apodos ofensivos para dirigirte a algún compañero? ¿Consideras que eso sería una forma
              de maltrato? Explícame un poco más. 
            • ¿Alguna vez tú o tus amigos han rechazado a otros estudiantes para que parti- cipen en ciertas actividades? (Dime más sobre este tipo de maltrato.) 
            • ¿Qué crees que debería pasar en la escuela para que los estudiantes dejen de abusar de otros? 
            • ¿Está tu escuela tomando medidas especiales para prevenir el abuso escolar?
              Si así lo es, cuéntame sobre las normas y los programas que se están llevando a cabo en la escuela.
            • ¿Qué cosas crees tú que los padres podrían y deberían hacer para ayudar a detener el abuso escolar?