MENSAJE DEL PADRE GIAN CARLO

Colegio Sagrado Corazon Rosario

Querida Familia Laical Betharramita,

los invito a seguir meditando el lema, escuchando al santo Padre que nos habla del encuentro. Su punto de partida nace de dos expresiones evangélicas muy conocidas: “A Él le pondrán el nombre de Emanuel, que significa: Dios con nosotros” (Mt.1,23); y “Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo” (Mt.28,20).  Dice el Papa, que todo el Evangelio esta contenido entre estas dos citas, palabras que comunican el misterio de Dios cuyo nombre, cuya identidad es estar-con: no es un Dios aislado, es un Dios-con nosotros. Nuestro Dios no es un Dios ausente, secuestrado en un cielo lejano; es en cambio un Dios “apasionado” por el hombre,incapaz de separarse de él.

Nosotros, los humanos, somos hábiles en arruinar vínculos y derribar puentes. Él en cambio no. Si nuestro corazón se enfría, el suyo permanece siempre incandescente. Nuestro Dios nos acompaña siempre, incluso si por desgracia nosotros nos olvidamos de Él. En su camino en el mundo, el hombre no está jamás sólo, porque Jesús nos asegura que no sólo nos espera al final de nuestro largo viaje, sino que nos acompaña en cada uno de nuestros días.

No existirá un día de nuestra vida en el cual dejemos de ser una preocupación para el corazón de Dios. Él se preocupa por nosotros, y camina con nosotros porque nos ama. ¡Nos ama! Y Dios seguramente proveerá a todas nuestras necesidades, no nos abandonará en el tiempo de la prueba y de la oscuridad. Esta certeza pide hacer su nido en nuestra alma para no apagarse jamás.

Este Dios que nos ama y se mete de lleno en nuestras vidas, es toda una invitación a vivir cada día el encuentro con los hermanos. No puede existir un día donde no estemos en relación con ellos, donde falte ternura en nuestros corazones, donde nos venza el egoísmo, donde la soledad sustituya la comunión, donde las preocupaciones nos impidan vivir la familia. El encuentro es parte fundamental de la vida cristiana.

Para valorar y ser fieles en el compartir la vida, les sugiero una simple oración que los sacerdotes rezamos en las laudes cotidianas:


Estáte, Señor, conmigo

siempre, sin jamás partirte,

y, cuando decidas irte,

llévame, Señor, contigo;

porque el pensar que te irás

me causa un terrible miedo

de si yo sin ti me quedo,

de si tú sin mí te vas.

Llévame en tu compañía,

donde tú vayas, Jesús,

porque bien sé que eres tú

la vida del alma mía;

si tú vida no me das,

yo sé que vivir no puedo,

ni si yo sin ti me quedo,

ni si tú sin mí te vas.

Por eso, más que a la muerte,

temo, Señor, tu partida

y quiero perder la vida

mil veces más que perderte;

pues la inmortal que tú das

sé que alcanzarla no puedo

cuando yo sin ti me quedo,

cuando tú sin mí te vas.

Amén


Recuerdo a todos que el Consejo General de los Religiosos de Betharram, se encuentra reunido en Paraguay para la elección del nuevo Superior General.

Agradecemos a Dios, el trabajo y el testimonio de fe y amor del P. Gaspar Fernández quien ha animado durante largos 12 años la congregación y pidamos al Señor por el nuevo superior. A lo largo de este mes dedicado a San Miguel Garicoits, no dejemos de rezar al Señor no solo por los sacerdotes o hermanos, sino por todos los que formamos esta familia grande, la familia Betharramita, laicos y consagrados latinoamericanos, asiáticos, africanos y europeos.

Feliz tiempo post pascual para todos.


 P. Gian Carlo