ECOS DEL XI° CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL #CEN2016

Colegio Sagrado Corazon Rosario

Desde el pasado jueves 16 al domingo 19 de junio se llevó a cabo en Tucumán el XI° Congreso Eucarístico Nacional, en el cual tuve la gracia de participar representando a nuestro querido Colegio del Sagrado Corazón.
Este Congreso fue un verdadero regalo de Dios para nuestra Patria en el marco del Bicentenario de nuestra Independencia Nacional y que como Iglesia comprometida con la historia de nuestro país tuvimos la posibilidad de reflexionar acerca de las luces y sombras de nuestra historia, con desencuentros y heridas, y actualmente con la dolorosa realidad de la corrupción y del narcotráfico, pero sintiéndonos animados por la luz de la fe que fortalece nuestra esperanza y renueva nuestro compromiso de una Patria de hermanos.
Nuestros pastores nos convocaron a alabar al Señor que se nos hace presente en las especies del Pan y del Vino bajo el lema “Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos”, a fin de que reconociendo a Jesús en la Eucaristía, lo adoremos, celebremos y renovemos así nuestro compromiso de anunciarlo y testimoniarlo, en el hoy de nuestra Patria, de manera personal y comunitaria. 
Dentro del Congreso Eucarístico Nacional un lugar muy especial fue dedicado al “Espacio Joven”, para que fieles al pedido del Papa Francisco de hacer lío podamos experimentar vitalmente la presencia real y sustancial de Jesús en la Eucaristía y que fascinados por Él nos animemos a asumir el desafío de la conversión y nos lancemos a la transformación de la Patria del Bicentenario. En este sentido el Congreso fue una oportunidad providencial para revitalizar a la Iglesia joven y crecer en la comunión fraterna que brota de la fe Eucarística.
Un lugar privilegiado del Congreso lo ocupó María en su querida advocación de Nuestra Señora de la Merced, patrona de Tucumán y Madre de los hijos de esa tierra que vio nacer a la Patria libre e independiente.Ella no se cansa de enseñarnos la libertad del Evangelio, la que quiere para todos sus hijos, libres del pecado y de toda otra dominación. Ella estuvo también ahí para recordarnos que Jesús es el “Pan que da la vida al mundo”, y nos vuelve a decir: “Hagan todo los que Él les diga” (Jn 2,4).
Encomendado a Ella doy gracias a Dios una vez más por el privilegio de haber podido ser parte de esos 300.000 peregrinos que participaron del XI° Congreso Eucarístico Nacional y pido para que su amado Hijo Jesucristo, el Señor de la Historia colme a nuestra amada Nación con los frutos que brotan de su Corazón misericordioso.
Carlos Cabalero
Catequista