El Año de la Misericordia según el Papa Francisco

Colegio Sagrado Corazon Rosario

¡Ya comenzó el Jubileo Extraordinario de la Misericordia! En una entrevista concedida a la revista italianaCredere, el Santo Padre habló de algunos puntos importantes que nos acompañarán en este camino de perdón y reconciliación que iniciará la Iglesia.

Les comentamos algunos datos curiosos:

• El Jubileo inició con la Santa Misa y la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro en Roma.

• El Santo Padre ha concedido a todos los obispos del mundo poder dar la Bendición Papal en la Santa Misa de apertura de la Puerta Santa y en su clausura al final del Año:

“El Domingo 13 de Diciembre se hará la apertura de la Puerta de la Misericordia en la Arquidiócesis de Rosario. 18hs concentración en el parque Urquiza para peregrinar hasta la Catedral. 19.30hs Misa en las afueras de la Catedral donde se abrirá la puerta de la Catedral y posteriormente se hará el envío misionero. Luego se realizará una cantata ya confirmados Ariel Glaser y Pablo Martínez”

• El domingo 13 de diciembre serán abiertas las Puertas Santas de todas las catedrales del mundo como signo de la universalidad de la Iglesia.

• El Jubileo de la Misericordia es el primero de la era de lasredes sociales. La web oficial eswww.im.vay está disponible en 7 idiomas.

Los Puntos más importantes:

1. Sus antecesores y la Misericordia

Cuando le preguntaron al  Papa Francisco sobre qué lo motivó a poner de relieve el tema de la misericordia, él dijo: “Pablo VI acentuó con fuerza el tema de la misericordia y luego fue San Juan Pablo II el que lo subrayó con la Encíclica Dives in Misericordia (sobre la misericordia divina). A su vez canonizó a Santa Faustina Kowalska, quien recibió el encargo de Jesús de promover la devoción a la Divina Misericordia. El Santo polaco instituyó además la Fiesta de la Divina Misericordia en la Octava de Pascua”.

2. La misericordia como “el secreto” de su Pontificado

El tema de la misericordia ha estado muy presente en sus homilías y catequesis. En su primer Ángelus, después de haber sido elegido nuevo sucesor de Pedro tras el Cónclave, habló de la misericordia.“También en mi primera homilía como Papa, el domingo 17 de marzo en la parroquia de Santa Ana, hablé de la misericordia”.  Por tanto,“no ha sido una estrategia, me ha venido de dentro: el Espíritu Santo quiere algo”.

3. Un año del perdón y de la reconciliación

El Santo Padre propone el Jubileo como el año del perdón, el año de la reconciliación”:

“Me ha venido a la mente esa imagen de la Iglesia como un hospital de campaña después de la batalla; es la verdad, ¡cuánta gente herida y destruida! Los heridos son curados, ayudados a sanar, no sometidos a los análisis para el colesterol. Creo que este es el momento de la misericordia. Todos nosotros somos pecadores, todos llevamos pesos interiores. He sentido que Jesús quiere abrir la puerta de Su corazón, que el Padre quiere mostrar sus entrañas de misericordia, y por eso nos manda el Espíritu: para moverse y para movernos”.

4. Un oasis en medio del conflicto y la violencia

También enfatizó que es un momento de la historia donde El Padre dice: “‘deténganse y vengan a mi’. Esto es lo que yo veo en el mundo”. Las situaciones deconflicto y violencia que se viven en la actualidad en muchos lugares del mundo hacen que se cometa“un sacrilegio contra la humanidad, porque el hombre es sagrado, es la imagen del Dios vivo”.

5. La revolución de la ternura

El Papa habló de la necesidad que tiene nuestro mundo de la revolución de la ternura:

“La revolución de la ternura es aquella que hoy tenemos que cultivar como fruto de este Año de la Misericordia: la ternura de Dios hacia cada uno de nosotros. Cada uno de nosotros debe decir: ‘Soy un desgraciado, pero Dios me ama así; entonces también yo debo amar a los otros del mismo modo’”.

6. Los gestos de misericordia

Y para terminar dió este bonito adelanto:

“–¿Nos puede anticipar un gesto que pretenda hacer durante el Jubileo para testimoniar la misericordia de Dios? – Habrá muchos gestos que se harán, pero un viernes de cada mes haré un gesto distinto”.

¡Permitamos que la misericordia de Dios sea el camino que nos impulse a volver nuestra mirada a su amor para transformar nuestros corazones, tan necesitados de Él!.