RECORDANDO AL PADRE BRUNO -

Colegio Sagrado Corazon Rosario

Era el año 1978, un grupo de docentes ingresábamos al colegio a cubrir cargos vacantes.
Llegaba ese mismo año el Padre Bruno que sería Superior General y Rector del secundario.
Pronto estableció una relación cercana. Comenzó a darle a la escuela una impronta increíble.
Con su espíritu, alegría, buen trato formo una verdadera familia, una comunidad.
Profesores, maestros, padres, alumnos, empleados de la casa fuimos parte de ese proyecto que el ansiaba tener:
UN COLEGIO DE PUERTAS ABIERTAS DONDE TODOS FUERAMOS PARTICIPES.
Quería brindar lo mejor a sus alumnos, deseaba que vivieran la experiencia de la montaña, el contacto directo con la naturaleza, con la obra creadora.
Esto lo llevo a pensar en la casa que la congregación tenía en Calamuchita.
Fue entonces que con su familia, viajo a acondicionarla ya que hacía mucho tiempo que estaba en desuso.
Trabajaron incansablemente para lograr que funcionara como alojamiento para los futuros acampantes.
Una vez logrado el objetivo comenzaron los campamentos.
El Padre Bruno oficiaba como cocinero, encargado de hacer funcionar la bomba y como si fuera poco sacerdote que confesaba a grande y chicos, celebraba la misa y nos catequizaba con sus charlas.
Nosotros por nuestra parte acompañadas por los profes de educación física y por los lideres o logísticos como le gustaba llamarlos realizábamos las tareas de la casa. Ayudábamos en la cocina, nos encargábamos de la limpieza y atendíamos a los niños.
De esa manera vivimos la alegría de servir SE HACIA CARNE EN NOSOTROS EL CARISMA BETHARRAMITA: AQUÍ ESTOY SIN RESERVAS  SIN DEMORAS POR AMOR.
Año a año  iba hermoseando la casa para que los chicos y jóvenes tuvieran más confort. Primero coloco el toldo en la galería, después construyo el comedor que fue equipado con mesas y bancos y luego baños y cabañas.
Hoy la casa esta bellísima. Es de destacar que el Padre Enrique aporto a este embellecimiento construyendo el chalet.
Vinieron después los viajes a Paraguay y posteriormente en el mes de enero a Bariloche donde acompañábamos a 7mo grado que realizaba su viaje de estudios.
Cargábamos la mochila al hombro y a escalar: CAMINAR, CAMINAR NUNCA PARA ATRÁS MIRAR, SIEMPRE SONREIR ERA LA CANCION QUE CANTABAMOS AL SUBIR.
La hilera de chicos que ascendían a los distintos cerros era impresionante, no existía la responsabilidad civil, los padres confiaban plenamente en nosotros y la mayor garantía era el Padre Bruno.
Cerro López, Catedral, Laguna Negra, las noches en los refugios, los fogones, las guitarreadas, que belleza!!.
Anécdotas muchísimas el enojo del Padre porque en uno de los tantos traslados que hacíamos antes de llegar a la cima, en una oportunidad se nos perdió el chucharon, mientras el padre protestaba la chispa y el humor de Bonifacio salió a relucir y tuvo como resultado la canción del cucharon. Esto provoco una gran carcajada en el campamento y especialmente en el Padre Bruno por tal ocurrencia.
Cuantos momentos compartidos! Cuanta vida celebrada!
Supo a través de pequeños gestos hacernos saber que teníamos un lugar en la escuela, que éramos parte de la familia betharramita.
Todas las mañanas nos esperaba en el hall, en la galería o pasaba por los salones para brindarnos su saludo y el deseo de que tuviésemos un buen día.
Creo una pertenencia al colegio, por eso cada vez que nos convocaba para alguna tarea allí estábamos, por ejemplo para la realización del IDEARIO.
Preguntaba: Quien está ocupado que levante la mano.
Confeccionamos también el Aleluya cancionero que fue usado por años en la escuela primaria y secundaria.
Celebramos los 125 años de la llegada de los padres a América y otra vez Bonifacio se destaca con la composición de la canción VIENEN DE LEJOS.
Se realizaron los festivales de la canción donde intervenían jóvenes de distintos colegios y en uno de ellos salió ganadora el HIMNO A LA PAZ donde alumnos de ese momento fueron autores e intérpretes.
¿Cómo hacías Padre para estar en todo?
Padre Bruno tu tarea fue inmensurable, hasta fuiste miembros del Congreso Pedagógico.
A todo esto los padres no se quedaban atrás, colaboraban en cuanta tarea le pedias.
Formaste la asociación de PAPUCHOS que tanta colaboración prestaron y prestan a la institución también la Unión de Padres de Familia.
Cuanta entrega padre siempre estabas contento!!.
Luego sería el momento que como San Miguel decía: EL CAMPAMENTO VOLANTE, es decir levantar carpa e ir al lugar que nos necesiten. Y fuiste Provincial, dejaste Rosario, te estableciste en Buenos Aires en la casa Provincial.
Sin embargo nunca perdiste el contacto con nosotros extrañabas mucho especialmente a los jóvenes.
Como provincial también te destacaste, la acción era tu premisa.
Gracias a tu ayuda pudimos participar de la primera Peregrinación a Tierra Santa, acompañaste a los misioneros a Catamarca y Santiago del Estero.
Terminando los 2 periodos como Provincial regresaste a Rosario, ahora sin tantos cargos, si bien estabas en el consejo Provincial, llegabas a rosario como cura raso como te gustaba decir.
Sin embargo te agiornaste a estar nueva etapa.
Las aulas volvieron a llenarse de alumnos ya que al saber que regresabas tus ex alumnos enviaron sus hijos al colegio.
Muchos hoy de tus ex alumnos siguen en la escuela ocupando cargos como celadores, jefe de celadores, secretario y profesores. Otros integran la Unión Padres de Familia.
Ellos siempre estuvieron a tu lado hasta el último momento.
Eso sembraste: Comprensión, Respeto, Amor, Vínculos.
Siguieron los viajes al Champaqui que era tu debilidad y Dios te premio ya que el año pasado pudiste escalarlo.
Que decir de esta nueva gestión entrega total con los niños, con los jóvenes, padres y docentes puesta de manifiesto en la preparación a la primera comunión. Como latía el corazoncito de los niños de 4to grado cuando iban a confesarse y el rostro de alegría después de haber recibido el perdón. Confirmación, catequesis familiar siempre atento a las necesidades de los demás, el ultimo en sentarse a comer en los campamentos.
Las construcciones en Calamuchita continuaron. Nuevas cabañas y la cochera.
El oratorio en el campo de deportes.
Misionabas en Enero con un grupo de jóvenes y docentes y últimamente lo hacías 2 veces al año.
Festejamos los 150 años de la primera Misión Betharramita en América.
Organizaste la 2da Peregrinación a Tierra Santa para Docentes, Padres y Allegados al colegio.
Amante de las nuevas tecnologías siempre tratabas de aprender curioso y atento a incorporar estos nuevos conocimientos.
Viajabas mucho ya que necesitaban de tus servicios en muchos lugares.
Gracias Padre por tu sacerdocio, por tu amistad, por tus años compartidos, por abrirnos las puertas de tu casa y poder conocer a tu familia.
Gracias porque también fuiste parte de las nuestras, porque estuviste en cada momento de gozo y de dolor, siempre a nuestro lado animándonos en cuanto proyecto personal nos surgía.
Hoy ya nos estas, estas junto a Dios, es el Sagrado Corazón que con sus brazos abiertos te cobija.
Ya no sufrís más Padre querido.
Queda tu obra magnífica y el reconocimiento de tantos jóvenes ahora adultos que te acompañaron siempre también en la enfermedad y hasta te llevaron a tu casa de Calamuchita.
 Gracias por tanta dedicación!
Por haber hecho de nosotros personas comprometidas en la FE en el carisma Betharramita.
Nos dejaste tu legado: Aquí estoy Dios mío, Aquí estoy mi corazón está dispuesto, no me niego a nada que pueda probarte mi amor AQUÍ ESTOY!
Docentes que compartieron las dos gestiones del Padre en el Colegio.