Hermoso Testimonio

Colegio Sagrado Corazon Rosario

EL PADRE GENERAL UN AMIGO DEL PADRE BRUNO

INTRODUCCIÓN


Rosario, 4 de junio de 2015.-
A dos días de la partida del querido P. Bruno a la Casa del Padre, su ausencia todavía es dolorosa.-
Es también, y al mismo tiempo,  profundamente esperanzador ver como Dios desde su Espíritu de amor nos siembra en el corazón los recuerdos luminosos del hermano sacerdote que con sus obras buenas ha dejado su huella en nuestras historias personales e institucionales.-
Este movimiento interior de recordar en su bondad al que ha partido,  siempre muestra el triunfo de la vida.- Esta luz de lo bueno, nos hace sentir en nuestro corazón, y con gran  fuerza, la pregunta del Apóstol Pablo: ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está tu aguijón? (1º Cor.15,55).-
El Padre Bruno sigue presente entre nosotros porque pasó por la vida haciendo el bien, generoso, tenaz, perseverante, insistente, comprometido, dinámico, pero siempre y por sobre todo dispuesto desde el “!!-AQUÍ ESTOY!!” que marcó a fuego su amor por su identidad betharramita como hijo de San Miguel Garicoits.-
Es por todo esto que sentimos la necesidad de mantener viva su llama luminosa y cálida entre nosotros para reafirmar nuestra convicción profunda del triunfo de la vida para este Cura – con todas las letras – que tanto edificó, trabajó y dio para que el pueblo que Dios le confiaba,  crea, sienta esperanza,  ame y se libere de pesadas cargas, que demoran el crecimiento y la alegría de vivir.-
Hay tantos recuerdos y testimonios de Bruno que no podemos dejar caer en el olvido. Por gratitud y por compromiso no podemos sólo quedarnos tampoco, con un sentimiento nostalgioso que nos reste fuerzas. Estamos ciertos, que él jamás permitiría esto.-
Su consigna y enseñanza continua: “adelante, siempre adelante” nos impulsa a seguir construyendo la obra de Dios con la certeza del Salmo: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen”.-
Por todo esto es que estamos tan dolidos pero tan agradecidos, tan impactados  y al mismo tiempo esperanzados que la ausencia no le ganará a la determinación de seguir manteniendo vivo el compromiso por el que dio todo para todos.-
En este sentimiento de esperanza que da vida,  queremos compartirles, la carta que enviara nuestro Padre Superior General Gaspar Fernandez Perez s.c.j el 20 de diciembre de 2009 con motivo de celebrar ese día los 40 años de sacerdocio del querido P. Bruno.-
Bruno quiso celebrar esos 40 años pese a que recién estaba dado de alta de una cirugía y a que todos creíamos que lo iba a dejar para más adelante, pero, ya sabemos, cuando se determinaba para agradecer o para anunciar a Dios, ¡nada lo detenía!
Me tocó leer esta carta que Gaspar me mandó personalmente para su amigo y confieso que lo hice con gran emoción en esa hermosa Misa de diciembre de 2009 que el disfrutó tanto, en su lugar ideal, rodeado de los amigos que la vida había puesto cerca de su corazón
Al leerla con detenimiento sentimos que Gaspar le escribe desde el corazón a su amigo y hermano en y por la vida religiosa, con quien le tocó compartir misión y camino en la animación de la Provincia Argentina – Uruguay  y luego en el Gobierno General de la congregación.-
Un testimonio que creemos tan hermoso, debe hacerse público, no puede quedar solo en un archivo.- Disfrutémoslo y transformémoslo en oración de agradecimiento por nuestro hermano Sacerdote que desde la casa del Padre nos bendice y acompaña para seguir adelante ¡siempre adelante!
HÉCTOR GUSTAVO DIMÓNACO
DIRECTOR GENERAL


Texto de la carta que el Padre Superior General de la Congregación le remitiera al Padre Bruno con motivo de la celebración de sus 40 años como Sacerdote el día 20 de diciembre de 2009.-
F V D
Mi Querido hermano y amigo Bruno:
Esta mañana celebré la misa por vos. Quería unir a la acción de gracias de Jesús al Padre tu operación que ha salido muy bien y además todo lo que significa tu ser sacerdotal, desde aquel 20 de Diciembre de 1969, en la capilla de la Sagrada Familia de Villa Betharram en Adrogué.
Eucaristía, acción de gracias porque he tenido la suerte de compartir unos cuantos de los 40 años de esa vida sacerdotal que te regaló Jesús para el bien de los hombres. Muchas alegrías y algunos sufrimientos. Alumnos y exalumnos. Padres y papuchos. Directivos, profesores y catequistas. Energía “derrochada” para servir. Noches durmiendo en el micro para asistir a reuniones de la Congregación y para participar de las alegrías y los sufrimientos de tus padres, hermanos y sobrinos. Días y  días en Calamuchita. Jornadas, campamentos, retiros. Oraciones,  confesiones , misas, casamientos de exalumnos, profesores y catequistas. Subidas al Champaquí, al López, al Catedral, al Tronador, al Ventisquero Frías, Rostros gravados en tu corazón y presentados como sacerdote al Corazón de Jesús, el Sacerdote eterno y servidor del Padre. Personas que accedieron al Amor de Dios a través de tus manos ungidas hace 40 años para consagrar, bendecir, perdonar, consolar, alentar, corregir…
Eucaristía, acción de gracias por el amor que tenés a la Congregación. ¡Amor por las personas! ¡Amor por el carisma! ¡Amor por la misión! Amor por la educación y amor por pobres. Recuerdo muy bien lo que trabajaste con la gente de Rosario para elaborar el Ideario de los colegios. Recuerdo tus luchas para defender en las reuniones de la Congregación la valorización de la misión educativa. Recuerdo tu lucha para hacer de aquel grupo misionero de selectos el grupo misionero de la Provincia, abierto a todos. Recuerdo mi primera misión contigo en Siján. Vos ya habías hecho otras, y las que has seguido haciendo todos los años, creo que sin faltar ninguno. Recuerdo también todo lo que hiciste por la Casa del Niño de Adrogué y tu apoyo permanente a la nocturna de Barracas y a los Colegios San Miguel Garicoits de Rosario y de Martín Coronado. ¡ Y cuánto me olvidaré…!
En este año sacerdotal encarnás bien al sacerdote que soñó San Miguel Garicoits. Sos de verdad un sacerdote betharramita, discípulo y misionero del Sagrado Corazón de Jesús.Desde su nacimiento, decía San Miguel Garicoits, el Niño-Dios nos traza el camino, se lanza, corre, va siempre adelante, en el desamparo, en la aflicción. ¡Estemos orgullosos de seguirlo! ¡Que estos caminos trazados por un Dios no sean para nosotros caminos desconocidos y extraños, sino el camino real, por donde avanzaremos, orgullosos de nuestra gloria, felices por nuestra seguridad!(D.S.107).
Con San Miguel Garicoits que quería que el magníficat fuera nuestro canto preferido y unido a toda la Iglesia cantaré esta tarde el canto de María. Proclamo la grandeza del Señor que te eligió, te llamó, te consagró y te envió para ser su presencia sacramental en medio de tantas persona. Proclamo la grandeza del Señor que protegió tu fidelidad y ha hecho por ti tantas cosas buenas entre los hombres y mujeres entre quienes has vivido. Proclamo la grandeza del Señor que hace crecer en el mundo tantas semillas de bondad y de amor que has sembrado. Proclamo la Grandeza del Señor con todos los que te quieren y te acompañan en este momento, sobre todo con Pablo, Antonia y Pascual y la Comunidad educativa de Rosario, que has aprendido a querer tanto. Proclamo la grandeza del Señor y le pido que siga bendiciéndote y sirviéndose de vos para seguir pasando por el mundo haciendo el bien, como Jesús.
Te mando un fuerte abrazo desde el Corazón de Jesús, donde nos encontramos todos los días.

Gaspar scj